jueves, 27 de noviembre de 2008

Aconfesional

En España se generan debates que son realmente surrealistas. Lo mejor es que la gente piensa que por gritar más alto y repetir mucho sus argumentos, sus opiniones son mas legitimas y convencen más. Y llegan de nuevo las dos Españas de Machado (que según algunos políticos no existen, ja,ja,jaa!) para repartirse guantazos dialécticos con el crucifijo si, el crucifijo no.

Desde que salta la noticia la marea de opiniones se extiende y empieza todo el mundo a decir gilipolleces sin ceñirse al tema puntual. España es un Estado aconfesional y así se voto hace 30 años al aprobar la Constitución que, conviene recordar, fue aprobada por la inmensa mayoría de los ciudadanos. Por eso, un juez le ha dado la razón a la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid que había solicitado la retirada de los símbolos de un colegio público. El magistrado aclara en la sentencia que la presencia de símbolos religiosos en estas aulas "vulnera los derechos fundamentales recogidos en los artículos 14 y 16.1 de la Constitución". Son los crucifijos lo que se retira porque es lo que hay, pero se retirarían todos los símbolos religiosos que estuvieran presentes en las clases. El Juez añade "El Estado no puede adherirse a ningún credo religioso ya que no debe existir confusión alguna entre los fines religiosos y los fines estatales". No se deben confundir las cosas, (por enésima vez) se habla de lo público (por reenésima vez), si alguien propusiera quitar esta simbología de una universidad privada, o de un colegio católico, estaría proponiendo no solo una barbaridad, sino algo fuera de la ley.

Una pregunta ¿A quién perjudica la retirada de estos crucifijos? ¿Es necesario para un católico o cristiano tener ese crucifijo presente en ámbitos que no son privados? Entiendo y respeto su simbología y lo que representa para un cristiano, pero no todo el mundo ha de verlo positivo o maravilloso si se lo encuentra en un espacio no religioso. Aun siendo mayoría quien lo venera, la sociedad ha de respetar a la minoría que lo ignora e incluso a la que no lo comparte (y porque no, rechaza). Y el estado y sus leyes han de ser los garantes de este cumplimiento.

El Cardenal de Toledo, monseñor Cañizares, tras saber de la sentencia afirmo que padecemos una ola de “cristofobia”. Esto es demagogia. Aquí no se trata de odiar una confesión o religión, se trata de cumplir una de las pocas cosas que compartimos todos como es la carta magna. Las leyes y tradiciones cristianas, judías, musulmanas, o de cualquier religión se han de aplicar en lo público en los estados que son confesionales, y en los que no lo son, aplicarlas dentro de los templos, lugares de culto que corresponda, el hogar y mentalidad de cada ciudadano que así lo desee. Si una niña lleva un crucifijo, un pañuelo, la cruz de David, o una camiseta de camela, no se le arrebata, se respeta, como no podría ser de otra manera y como defiende la constitución. Lo que no se debe hacer es dejar a uno de esos símbolos presidir, en solitario, un espacio que es público y aconfesional. Cada cosa en su lugar.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Los huevos de oro


El capital es dinero y productos básicos.

Y al ser valor, ha adquirido la capacidad oculta
de incrementar su propio valor.
Así se multiplica sucesivamente, o, al menos,

pone huevos de oro
.

Karl Marx, El Capital

Algunas partes del pensamiento de Marx
no son realmente tan malas
.

Peer Steinbrueck, ministro de Finanzas de Alemania

La cifra: 3,800,000.000.000 millones de dólares. En corto, 3,8 billones de dólares. Gracias al trabajo de la cadena de televisión estadounidense CNBC, ya se le ha puesto cifra exacta –por ahora– al dinero desembolsado por el gobierno de EEUU para subvencionar a las corporaciones y al sector financiero del país. El explosivo cóctel nace de la suma de dinero presupuestado, gasto actual, garantías, préstamos, permutas financieras y otros mecanismos del mercado adoptados por la Reserva Federal, la Tesorería y otras oficinas gubernamentales durante el último año. La CNBC advierte que ha calculado todos los desembolsos asociados directamente a la crisis financiera, así como otros que, aún de forma indirecta, posiblemente estén relacionados con ella. Ajustada a la inflación, y según los datos del citado medio, la apocalíptica cantidad ya supera lo gastado por EEUU a lo largo de toda la II Guerra Mundial.

Para seguir coloreando el interior de las letras de la palabra asombro, la cadena ABC aportaba nuevos datos entre los escombros del basurero de injusticia. En 2007, las cinco mayores compañías financieras de Wall Street –Bear Stearns, Goldman Sachs, Lehman Brothers, Merrill Lynch y Morgan Stanley– pagaron un récord de 39.000 millones de dólares en bonos y opciones sobre acciones (stock-options) a sus directivos. Teniendo en cuenta que el Gobierno de EEUU regaló 2.900 millones a J.P. Morgan para que comprase y supuestamente salvase Bear Stearns, la estafa adquiere proporciones de mamut de la era glaciar. Sin embargo, reunidos en territorio del Emperador el pasado fin de semana, los Gobiernos de más potencial económico del mundo decidieron seguir dándole a la máquina de hacer billetes de Washington para sacar de la indigencia al sector financiero, imprimiendo verdes con más aguante que el conejito de Duracell. ¡Liquidez y al abordaje! Porque como la gente no siga abrazando el endeudamiento como forma de vida, se acabó el chiringuito.


Faemino y Cansado* en el G-20

La cumbre del G-20 + España y Holanda venía precedida de dos grandes episodios humorísticos. El primero, las dos semanas largas de lucha titánica del Gobierno Zapatero por estar presente en Washington, relatadas con pasión por los medios de comunicación patrios. El destino histórico de España parecía estar en juego. “Ir supone un salto cualitativo en la posición de España”, soplaba la fanfarria el secretario general del PSOE, Pepe Blanco. Un orgullo patriótico que sonaba demasiado a la sentencia imborrable de Aznar, tras el encuentro en las Azores que decidió la invasión ilegal de Iraq: “España ha recuperado su papel en la historia”. Carlos V y Felipe II brindaban con vino en el otro mundo. A modo de culebrón, que si un guiño de Sarkozy por allí, un desplante de Bush por allá, una mano de Lula allende los mares... por fin nuestro presidente pudo acudir a la reunión de reuniones e incluso estrechó la mano de Bush. Y los medios tomaron la instantánea largamente buscada por el líder del PSOE, humillado reiteradamente por el Emperador después de su osadía de retirar las tropas de Iraq.

Precisamente George W. Bush, ese brillante estadista tan querido en este blog y que da color a su cabecera –aunque ya por muy poco tiempo–, fue el protagonista del segundo sketch desternillante alrededor de la cumbre. En las semanas previas a su celebración, el presidente de EEUU mantuvo una conversación telefónica con Kevin Rudd, primer ministro de Australia. Rudd es un socialdemócrata que fue elegido el año pasado para separarse de las políticas de sumisión al Imperio del anterior líder conservador.

Pues bien, en un momento dado de la charla con acento tejano, mientras Rudd le insistía a Bush que la mejor respuesta a la crisis era apostar por una reunión del G-20 en lugar del G-7, George hizo una pausa y preguntó a su homólogo australiano: “What’s the G-20?...” A lo que Rudd apostilló: “Qué va, qué va, qué va… ¡yo leo a Kierkegaard! Bueno, vale que Sarah Palin confunda los conceptos país-continente y que no sepa que África (¿ese trozo enorme de tierra al Sur, donde hay muchos negros?) pertenezca a la segunda categoría. Venga, aceptamos gobernadora de Alaska con el cerebro de un pingüino como política de compañía. Pero que nuestro Geoooooooorge no sepa qué es el G-20 (G-7 + UE + países emergentes)... venga, que lleva ocho años como presidente del mundo. ¡Y joder, que no es la primera vez que se reúne con líderes en ese formato!

En fin, enojado por la filtración de su terrible ignorancia –que se le atribuye al líder australiano-, Bush ofreció una gélida bienvenida a Rudd en la pasada cumbre y, en otro gesto de sutileza, ordenó retirar la foto de este encuentro de la web de la Casa Blanca. Poco después, algunos blogs de internet en EEUU se dieron cuenta de la incongruencia –21 fotos de Bush estrechando manos y la clamorosa ausencia del premier australiano-, y ayer la foto de Bush junto a Rudd volvía a aparecer en la página.

Y la nave va, aunque la gente se ahogue

Apartando –no por mucho tiempo– la figura bi-dimensional del monstruo de las galletas, la cumbre del G-20 fue todo un éxito, según sus participantes. Los políticos allí presentes aseguraron haber avanzado en su objetivo principal: extender una suave alfombra persa que reflote las entidades financieras, para que el crédito vuelva a fluir por las arterias de la economía. De las ambiciosas medidas originales, reforzar la transparencia y ampliar la información sobre los emisores, incluyendo la de los fondos de inversión, limitar los sueldos de los altos directivos, evitar la venta de acciones a corto plazo que buscan un beneficio meramente especulativo o reformar drásticamente el sistema bancario, nada de nada. Un etéreo compromiso de reforma y fortalecimiento de los mercados financieros, pero advirtiendo que la responsabilidad es de cada país y que hay que evitar, por contraproducente, la regulación excesiva.

En el lenguaje aséptico e inodoro financiero, se trata de pulir las asimetrías. Como evitar los daños colatelares en las guerras o reducir las bajas por fuego amigo. Es decir, que Estados Unidos ha logrado imponer su tesis de que no conviene crear nuevos organismos y supervisores internacionales, al contrario de lo que defendía Europa. Y que nadie juegue con la idea de limitar los obscenos sueldos de los directivos. Que nadie ose atentar contra el libre mercado. Que cada país se endeude hasta el infinito y multiplique las medidas de estímulo fiscal a las compañías. Así el dinero volverá a fluir por el sistema para iniciar otro ciclo milagroso de multiplicación de panes y peces, hasta que la siguiente hostia llegue en otros cuantos años. Mientras tanto, EEUU, Europa y los suyos adoptarán la receta que saben de memoria: unos cientos de miles de despidos –Citigroup, el mayor banco del mundo, ha anunciado que pone en la calle a 50.000–, congelación de los salarios, empobrecimiento del estado del bienestar y flexibilización del mercado laboral.

El sistema parece que hace aguas, víctima de sus inherentes excesos, pero los países que dirigen el cotarro se cuidan bien de cuestionar, aunque sea sólo un poquito, sus pilares. Es un anatema poner sobre la mesa el reparto más equitativo de la riqueza en el mundo, el problema capital de todos: el número de millonarios suma la decena; el número de pobres alcanza los 2.000 millones. Y es un sacrilegio despejar la ecuación que no cuadra: ¿a dónde van las galácticas plusvalías empresariales? ExxonMobile ha declarado los mayores beneficios en la historia de una compañía en Estados Unidos, y en España, el desamparado sector bancario, no le va a la zaga. En los nueve primeros mese del año, el BBVA obtuvo un beneficio neto de 4.501 millones de euros entre enero y septiembre de 2008, un 5,4% menos que en 2007.

Alfredo Sáenz, mano derecha de Emilio Botín en el Santander, ha anunciado por su parte: "Es alcanzable que cerremos el año con 10.000 millones de beneficios". Eso sí, Sáenz no es partidario de se publique el nombre de las entidades que van a recibir las ayudas del Gobierno porque, a su juicio, tiene un efecto "reputacional" negativo sobre ellas. Es decir, los avales que el Estado concederá a la banca en 2008 y 2009, a razón de un tope máximo de 100.000 millones de euros cada año, deberían ser opacos como una cuenta en un banco suizo. El Estado, además de dar el servicio, pone la cama y el dinero; la juega, se la corren los bancos. Y uno que es un poco zoquete, siempre que oye hablar de la banca se hace la misma pregunta. Por un lado, se considera usureros a los prestamistas que cobran intereses por encima del 25%. Mientras, si un ciudadano creyente pide un crédito para una casa, digamos a 30 años, y acaba pagando el valor del inmueble y, aproximadamente, el 90% de un segundo piso, a todos les parece una maravilla. Debe de ser que cuando te acercas al 100% del nivel de usura, pasas de criminal a motor de la economía...

Cuentos chinos, cuentas trampa

“Un exceso de expansión del crédito puede permitir al sistema capitalista vender más mercancías temporalmente de lo que podrían comprar la suma de los ingresos reales creados en la producción actual y los ahorros pasados (…) Pero a largo plazo, las deudas deben ser pagadas (…) Dado que estas deudas no pueden ser pagados automáticamente mediante la ampliación de la producción y los ingresos, el capitalismo está destinado a una Krach” (un crash).

El errado visionario, pero excelente analista, Karl Marx ya hablaba en el siglo XIX de la huida hacia delante del capital para engordar las alforjas, y preveía un crack futuro del sistema. El capitalismo no acabará devorándose así mismo como predecía el filósofo alemán –el sistema es un astuto camaleón que, por muchos golpes que recibe, siempre encontrará la forma de mutar para seguir vendiendo humo–, pero su respiración enfermiza es calcada a la que dibujó el barbudo Marx.

Se trata de hinchar las burbujas, multiplicar el valor de un producto sin ninguna base real, sobredimensionar su precio y especular con su valor futuro. Los huevos de oro de la cita marxista que abre esta entrada, unos hermosos Kinder de chocolate que, cuando se desenvuelven, se quedan en huevas enanas de anguila, pero que mueven la caldera del tren del neocapitalismo. Para muestra, dos botones. En Estados Unidos, el mercado de valores es mas grande que su economía: el capital en bolsa y renta fija bursátil representa el 122 por ciento del PIB, mientras que en España, el 90%. Y en Estados Unidos uno de cada tres habitantes invierte en sociedades de inversión (uno de cada cinco en España).

En su estupendo blog Multiplícate por cero, del diario Público, la periodista Amparo Estrada ha descrito mejor que nadie una de las siniestras paradojas que alimentan el sistema. La creación de valor desorbitado en los mercados bursátiles, basados básicamente en la especulación y en la maximización de plusvalías a corto plazo, coincide con el hundimiento del poder adquisitivo del trabajador, precisamente, quien produce los productos.

El caso del inversor: el Ibex 35 nació en enero de 1992. En octubre de ese mismo año (elijo octubre para comparar con octubre de 2008) se registró su cotización histórica más baja en promedio mensual: 1.873 puntos. En octubre de 2007, el índice alcanzaba los 15.890 puntos. Es decir, quien metió 100.000 pesetas en la bolsa española en 1992, en su punto más bajo, quince años más tarde tenía 748.000 pesetas (olvidémonos del euro para mantener la comparación). Pero el viernes pasado, en octubre de 2008, esas 748.000 pesetas, con el Ibex desmoronado en los 8.997 puntos, se habían convertido en 380.000. O sea, que el inversor ha perdido en un año 368.000 pesetas, pero ha ganado 380.000 respecto a 1992 (sin descontar la inflación).

El caso del asalariado: en octubre de 1992, el mismo mes de menor nivel histórico el Ibex 35, supongamos un sueldo mensual de 100.000 pesetas. En octubre de 2008, el mismo mes de la mayor caída bursátil jamás habida, su sueldo es de 162.500 pesetas si le ha subido el salario conforme a la inflación acumulada desde 1992, dado que el IPC es la referencia de la mayor parte de los convenios.

Es decir, el valor de las empresas para las que trabajan esos asalariados subió un 748% –al 50% anual– entre 1992 y 2007–. Y en octubre de 2008 la tasa se ha reducido de golpe al 380% –el 24% anual (debe ser duro)–. En esos mismos períodos, los sueldos subieron un 58,6% hasta 2007 y un 62,5% hasta 2008. A pesar del tremendo batacazo bursátil, el valor en bolsa ha subido seis veces más que el sueldo.

La pavorosa crisis de la que nuestros gobernantes nos alertan mañana, tarde y noche, es una nueva patraña para seguir esquilmando al trabajador. El único problema que pasa aquí es que las descomunales plusvalías del capital financiero han sufrido un parón, y los jefes del chiringuito quieren que papá Estado les eche una mano para evitar contentarse sólo con beneficios en base a la economía real. Ante tamaño atraco a mano armada, sólo queda la desobediencia civil-financiera a lo Gandhi. A saber: transitar ligero por la vida, sin hipotecas inmobiliarias, letras del coche y deudas de todo tipo. Si se apura, tirar a la basura las tarjetas de crédito y quedarse con una de débito para sacar del cajero. Abolir la mentalidad de propietario y disfrutar de la vida, los viajes y las buenas cenas.

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Faemino y Cansado* Duo célebre de humoristas españoles.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Mutantes


Aquí estoy, sentado, esperando. Deseando que llegue el momento. Notar como fluye por mi interior y se apodera de mi cuerpo y de mi mente. En esa espera la duda, la angustia, el miedo. ¡Los quiero tener!. ¡No los quiero!.¿Seré capaz de hacerlo bien?. ¡No puedo!.¡Si puedo!. Puedo ser como ellos. Los he visto por la calle, por televisión, he leído sobre ellos. Sabemos que existen porque conocemos a unos pocos, pero hay más, ocultos en selvas, en desiertos, en infiernos, el los lugares más recónditos del planeta. Están en tu salón, en tu trabajo, junto a ti. Famosos, pocos. Anónimos, demasiados. Poderosos, todos.

Algunos tienen manos que curan a las personas, los devuelven a la vida. Los hay capaces de mover montañas de piedras con sus brazos. Son capaces de crear comida y agua en los lugares más desolados. Tienen ojos y oídos capaces de encontrar la verdad en las cosas y transmitirla. Salvan a cautivos, torturados y perseguidos de las garras de hidras de siete cabezas. Otros son capaces de transmitir mentalmente toda clase de conocimientos. Tienen capas especiales que cuando te las pones sobre el cuerpo dan calor. Algunos tienen sangre y órganos que curan.

Tienen pinturas que con solo ponérselas en la cara son capaces de hacer sonreír a un niño. Su solo presencia puede reconfortar y hacer sentirse seguro a más de una persona.

Son muy poderosos. ¡Son mutantes!.

Estoy aquí , sentado, esperando. Quiero sentir como fluye por mi interior y se apodera de mi cuerpo y de mi mente. Quiero sus poderes. Quiero ser igual que ellos, quiero ser diferente. Quiero ser un mutante.

Mutante: Persona que en algún momento de su vida sufre una alteración física y/o psíquica que le impulsa a ayudar a otras personas.

Para Caro.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Cartas a Sofía

Después de Obama y todo el buen rollo que parece haber generado siento tener que hablar de esto pero es que no puedo reprimir mi ganas de dialogo con nuestra reina de ¡¡España!!

Me hace gracia la familia real que ahora da su opinión y levanta la liebre del debate sobre temas resueltos ya por el poder legislativo. Tanto tiempo mudos y ahora a soltar opiniones cual tertuliano televisivo. Sofía, querida, te posicionas junto al Opus Dei y eliges a una de sus miembros mas tercos para difundir tu "palabra". Hay gente que todavía dice que es una encerrona y sigue defendiendo a la humilde y desamparada. Mira reina, si te apetece opinar sobre algo hazlo durante el té de las 5 junto a tu grupo selecto de amigas estupendas, te puedes cagar en los homosexuales, en el aborto y poner a parir el divorcio (sin el que tu hijo seguiría soltero), la eutanasia y en como esta el servicio. Pero en tu sueldo va el callarte en público como la estatua de cera que eres, se te paga para que te calles y por eso vives como una Reina. Además, es que eres un poquito hipócrita, con los que nos gusta eso a los bobolongos. Para criticar el matrimonio gay, por ejemplo, has dicho que las “leyes civiles” no pueden estar por encima de “las leyes naturales”. A ver Sofi, que tu eres Reina en virtud de una ley civil, y no natural. Pide a tus sirvientes que te traigan un ejemplar de la Constitución Española, que alguno habrá por la Zarzuela. Por cierto, puede que ese té rico que tomaste antes, fuera pagado por los impuestos de algún divorciado o de alguna mujer que haya tenido que abortar, ten cuidado no te contaminen, OH! reina de todos los españoles. No es por estar de acuerdo o no con tus opiniones, es que tu papel es el de florero, como el de toda la institución a la que perteneces. Si quieres ser rebelde, pues bien, pero deja en el salón del trono tu corona antes de marcharte a buscar otro empleo (Federico o Curri Valenzuela quizá te hagan un hueco).

Los monarcas no pueden ser demócratas, como los curas no pueden ser ateos, otra cosa es parecerlo para poder perpetuarse en el tiempo. Doña Sofía, solo faltaba que además de respetar el deseo del dictador Franco de colocarles donde se encuentran, ahora tuviéramos que aguantar sus opiniones reaccionarias y casposas. ¿¡Por que no te callas, Reina!?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

El sueño de Martin, la esperanza de Obama


"Rosa sat, so Martin could walk... Martin walked, so Obama could run... Obama is running so our children can fly!"
“Rosa (Parks) se sentó, para que Martin (Luther King) pudiera andar. Martin anduvo para que Obama pudiera presentarse a unas elecciones. Obama está compitiendo para que nuestros hijos puedan volar".
Mensaje de texto de un voluntario de la campaña de Obama en Missouri, reflejado el pasado día 28 en un artículo del National Public Review, y repetido en los días siguientes en diversos webs políticas de Estados Unidos

Os Bobolongos decide celebrar hoy la elección de Barack Obama como presidente 44 de los Estados Unidos con la hermosa frase citada al comienzo de esta entrada. Así es. Rosa Parks, la madre del movimiento de derechos civiles en el país de las barras y estrellas, se negó a ceder el asiento a un blanco en un autobús de Montgomery, Alabama, el 1 de diciembre de 1955. Su activismo silencioso revitalizó el orgullo del pueblo afroamericano en una nación asfixiada por el racismo, y su histórico gesto permitió a Martin Luther King comenzar a llamar la atención de la opinión pública de todo Estados Unidos, al liderar el boicot a la empresa de autobuses. Este pastor babtista de profunda generosidad y visión humanista fue poco a poco orallando las conciencias de la clase blanca xenófoba dominante, culminando su apasionado alegato por la igualdad de las razas y oportunidades con el histórico discurso de I have a dream, en Washington en 1963.

Aunque cinco años más tarde fuese asesinado en Memphis, al igual que la otra bandera del movimiento de liberación negro, Malcom X, y al igual que los hermanos Kennedy, las semillas para enterrar el apartheid encubierto que imperaba en Estados Unidos estaban sembradas. Barack Obama es hijo de Rosa Parks, Malcom X y Martin Luther King. Pero también de Mohammad Alí, el boxeador de la dignidad y la conciencia de clase hiperbólica, el gigante que dijo no a Vietnam y jamás permitió que el hombre blanco le pusiese su pie encima. De Jesse Owens, el fabuloso atleta que humilló a Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1933, sólo para comprobar que, a su regreso a Estados Unidos, no se le permitió ser recibido por el presidente Roosevelt junto al resto de atletas blancos.

Obama, a quien le costó y mucho asumir de estudiante su identidad birracial de padre negro keniano y madre blanca de Kansas, no estaría ahora tampoco recibiendo las llaves de la Casa Blanca sin la poderosa voluntad revolucionaria de miles de esclavos, que con su rebeldía iniciarion la larga marcha del pueblo afroamericano hacia la libertad. Esclavos de un coraje irreductible como Harriet Tubman, la creadora de una red de activistas que consiguió rescatar a cientos de personas de la esclavitud, jugándose la vida en peligrosísimas misiones. O Frederick Douglas, esclavo huído convertido en el mejor abolicionista del siglo XIX, y primer negro candidato a vicepresidente en 1875, formando pareja con una mujer, Victoria Woodhul, un dúo único en la historia de EEUU, bajo el efímero partido de los Derechos Igualitarios, que proponía la igualdad absoluta de leyes para los americanos, indios nativos, inmigrantes y mujeres.

Sí, Estados Unidos es muy probable que siga teniendo una política exterior imperialista, practique el terrorismo de estado entre bastidores y siga controlado por el lobby industrial militar, como analizaba con la precisión de un cirujano y la contundencia de los hechos la otra cabeza bobolonga en la espectacular entrada La advertencia desatendida (leer post). Y sí, Barack tendrá que sudar sangre para intentar acabar con el perverso sistema de cobertura sanitaria que deja a más de 40 millones de ciudadanos sin seguro. Pero, a pesar de esas evidencias, la elección de Obama espanta mucho del cinismo y de los estereotipos respecto a la política. Enseña a la Europa habituada a dar lecciones de humanidad al mundo que, ese país tan facha y racista llamado EEUU, acaba de votar por un presidente negro, algo inconcebible hoy día en el Viejo Continente. ¿Cuántos políticos inmigrantes existen en el Congreso en España?, ¿cuántos presentadores de televisión?, ¿cuántos financieros?... Su presencia es invisible, siendo casi un 15% de la población.

¿Qué en Estados Unidos hay racismo? Está claro. Que lo hay en un grado mucho más profundo en Europa, es evidente. Quizá no resulte muy habitual afirmarlo desde posiciones muy a la izquierda como la nuestra, pero el pueblo estadounidense, con gazapos mayúsculos a lo largo de su historia, empezando por la terrorífica saga Bush (¿no votamos nosotros ocho años al impresentable de Aznar?), posee valores admirables: la recompensa al talento, la pasión por la innovación científica, la cultura de eres lo que hagas y de no cerrar las puertas por prejuicios, el odio al enchufismo, la asimilación de la diversidad, la creencia en un idealismo ingenuo –en ocasiones peligrosísimo, en otras refrescante frente a la eterna mordacidad descreída de Europa–, la capacidad para reírse de ellos mismos… Sí, podríamos enumerar de carrerilla los pecados capitales de sus politicos, desde la arrogancia de sentirse la nación providencia hasta la enfermiza compulsión consumista. Es un país de contrastes abisales, pero cuando los rasgos positivos predominan, el progreso en el mundo dibuja una amplia sonrisa.

Por eso hoy no era el día de coger el martillo pilón contra el militarismo rampante yanqui, sino de sacar la ilusión a pasear, aunque sea sólo por unas horas. Es probable que el ‘Yes, we can’, el cambio profundo de América prometido por Obama jamás llegue a consumarse, pero uno no puede sino sentir un cosquilleo por el resultado de las elecciones. Anoche, a eso de la seis de la madrugada, mientras Barack Obama mezclaba idealismo, confianza y precaución por el duro camino que se viene encima, las lágrimas rodaban por los rostros emocionados del reverendo Jesse Jackson, referente político afroamericano desde hace dos décadas, y Oprah Winfrey, quizá la negra más querida de todo el país y defensora entusiasta del político de Chicago desde el comienzo de la campaña. Este Bobolongo dogmatico, en la oscuridad de la habitación, también se emocionó un poquito. Será que he visto demasiadas películas de Hollywood, babeo con John Ford y Orson Welles, se me van los pies detrás de Elvis, me baño en la Luna con John Coltrane y machaco en contraataque con Kobe Bryant…